
Deja que sea mi silueta tu sombra en mi cama
que dance sin descanso mil cánones gitanos
de espasmos y de notas y silencios atados
que el silencio lo rompan las olas de mi cuerpo
y los invencibles mantras que entonas con mi nombre
entra a mi océano profundo y encara el tsunami
deja la orilla de playa y anida en mi abismo de lunas
mírame fijo a los ojos, inmersos en tus obeliscos
vuelve a mi superficie y flota en mi piel hecha llamas
siente el pincel de mi boca lamiendo tu lienzo
vamos a exiliarnos juntos al tiempo sin horas
renuncio a ser deva asexuada, brillante, intocable
quiero vivirte de barro en el fuego que cuece la vida
déjame saciar tu sed y estar siempre hambrienta de tu miel salada
deja que se estrellen juntas tu voz y mi voz extasiadas
recorramos mil lustros el camino rojo de espiral de orgasmos
díctame al oído el verso de mi cuerpo que hace de tu voz rugido
desenreda el sari que tiene trenzado tu clímax de seda desnuda
deja de librar batallas con mi rosa roja de abrazar tus labios
ríndete al batir de alas que te esculpe en húmedas danzas derviches
levita y levítame en sinuosas corrientes de vacíos y anhelos
rómpeme el cuerpo en astillas sin rumbo ni destino fijo
deja que tus nebulosas derritan el cosmos que gime en mi vientre
siente el derrumbe del cielo, el agua en cascada que irrumpe en tu esencia
siente la lava que hace erupción en tu cuerpo y el mío
dame de nuevo el bramar de felino en agonía de gozo
alárgalo al filo del viento hasta extinguir su fuerza
solloza tu aliento y palpita tu entraña
silencio, el alma regresa
te abrazo impregnada de ti,
pegajosa y dichosa.