
Las risas que más me gustan
No son sólidas ni etéreas
Sino líquidas
Provienen de entre mis piernas
Cuando te amo
Las catapultan tus labios
Explorando los míos
Y es que, cómo se ríen
Cuando se juntan.

Las risas que más me gustan
No son sólidas ni etéreas
Sino líquidas
Provienen de entre mis piernas
Cuando te amo
Las catapultan tus labios
Explorando los míos
Y es que, cómo se ríen
Cuando se juntan.





Estalactitas, Sandra Betancort
Dormitan mis versos,

cada una de tus letras que son mías
cada esquina, cada vértice
cada curva y cada círculo
cada recta, cada espacio.
Quiero tocarlo con suave soplido
llenarlo de asombro
de brisa de mar y de sueños,
de aliento que exhalo
entregándome al brío
de tu caminarme a diario.
Quiero delinearlo en manuscrita
en sinuosos movimientos que te toquen,
escribirlo húmedo de tinta
con tres mil pinceles voluptuosos.
Tomaría entonces el conjunto
repasando cada trazo con mis labios,
en un sorbo largo y silencioso
de caligrafía bermeja y agridulce
para finalmente, en un susurro,
con la boca sólo un poco abierta
percibir el manantial de los grafemas
como río de caricias auditivas
y pronunciarte en un eterno mantra.
¿Y si armamos un fuerte para esta guerra?
Deja que sea mi silueta tu sombra en mi cama