sábado, 13 de junio de 2009

Beso de mármol y uvas



Dormitan mis versos,
Aguardan sin fuerza el abril
De mi pecho en silencio,
Ivernan atados al febril latido
Que anuda mis pies y mi boca,
Sólo quiero besarte.
Hablas de convicciones que alejan,
Sólo quiero tomarte.
Muestro impávido gesto que hiere,
Sólo quiero posar mi caricia en tu cuerpo.
Se acercan primero mis manos,
Sólo quiero amar tu pasión y tu entrega.
El silencio conquista las almas,
Mis labios deciden ser punta de lanza
Te besan sabiendo que besan un mármol.
Tu corazón acelera su ritmo,
Desciende tu escudo y tu muro cardiaco.
Relajas la frente, la mente y el alma,
Conviertes el beso de mármol en uvas,
las mordemos con pasión de fuego,
un salado resabio escarlata delata el asalto.
Te siento de nuevo,
tu abrazo me anuda,
soy verso en tu piel que despierta
y a ojos abiertos te amo.

1 comentario:

Fausto Vonbonek dijo...

Cuánta pasión se desnuda en tus versos. Hacia el frente el abismo acelera su espacio, su inmenso vacío, su aliento invisible. No importa si damos el paso y caemos de rostro en los muros del aire. Tu poesía son dos alas que nacen de pronto y nos llevan al cielo. Tu poesía es caminar sobre el viento. El precipicio es tan sólo un camino que invita a trotar en la boca infinita que besa al amante con alas y sueños.